
San Bernardo, sábado 22 de agosto 2026
En medio de la Conferencia Nacional Programática “Eugenio González Rojas”, del Partido Socialista, el alcalde de San Bernardo, Christopher White, presentó un documento titulado “Una izquierda desde la realidad”, que hace una mirada crítica a la forma que ha tenido el progresismo de abordar el problema de la inseguridad.
En el cónclave, organizado por el PS de San Bernardo, participaron diversas autoridades de la colectividad, como el senador Juan Luis Castro, además de militantes y representantes de otras tiendas políticas. “He llegado a una convicción que quiero plantear con mucha claridad ante mi partido: la seguridad también es justicia social y es una discusión incómoda para nuestra izquierda.
Hace dos años planteé, incluso al Presidente Gabriel Boric, que Chile debía discutir un rol acotado de las Fuerzas Armadas frente a determinadas dimensiones de la crisis de seguridad. Hubo compañeros que discreparon legítimamente. Pero también hubo quienes caricaturizaron esa posición. Parecía que pronunciar palabras como autoridad, orden o Fuerzas Armadas significaba automáticamente acercarse a la derecha, pero nunca fue eso porque vengo de una tradición política que conoce perfectamente lo que significa cuando la fuerza del Estado se utiliza sin límites democráticos. Precisamente porque sabemos lo que significa una fuerza estatal sin límites, los socialistas debemos ser capaces de construir una doctrina democrática sobre el ejercicio legítimo de la fuerza”, expuso.
El edil añadió que “violar los derechos humanos y detener a narcotraficantes que controlan los barrios no son moral ni políticamente equivalentes. La izquierda no puede abandonar esa distinción”.
Finalmente, White afirmó que “no creo en una sociedad militarizada ni que un soldado pueda reemplazar a un profesor o que una patrulla pueda reemplazar una política pública a favor de la infancia, creo en la prevención, pero cuando una organización criminal se instala en un territorio, utiliza armas, amenaza vecinos o recluta niños, el Estado democrático tiene la obligación de enfrentarla con toda la capacidad que la democracia le permita: policías profesionales, inteligencia, persecución patrimonial, municipios fortalecidos y, cuando las circunstancias excepcionales lo justifiquen, otras capacidades del Estado con funciones específicas, reglas claras, mando civil y pleno respeto a los derechos fundamentales. Y eso no debilita nuestra identidad socialista, sino que la reafirma porque la primera obligación de quienes decimos representar a los sectores populares es impedir que sean abandonados”.








